Llevo toda una vida cuestionándome.

Cuestionarte = preguntarte una y otra vez sobre algo. Generalmente nos cuestionamos negativamente cuando desconfiamos de nosotros mismos, tenemos dudas o miedos. Es tu parte egoica la que habla.

Es condición humana que nos cuestionemos. Desde pequeños, la sociedad misma, nos ha enseñado que Tú debes ser el mejor, hacer las cosas bien (según la escala de cada uno), ser educado con todas las personas que te rodean, ofrecer un trozo de tu pastel aun cuando no quieras compartirlo con esa persona,  dar siempre la talla, lucir una figura estupenda, vestir correctamente, estar siempre peinada, sonreír y un largo etcétera que ya habrás experimentado.

Frena un momento.

Imagínate que PUEDES no ser la mejor en algo pero seguir haciéndolo porque te encanta, PUEDES permitirte que las cosas no salgan como tú querías (mal para algunos será muy bien para otros o para ti), PUEDES permitirte no ser tan educado con quien no te plazca lo cual no significa que tengas que darte a la mala educación porque genuinamente ya no lo serás pero sí puedes mostrarte indiferente, PUEDES permitirte no compartir pastel con una persona si no lo deseas, ni tener que dar siempre la talla según las valoraciones de los demás, ni tener un cuerpo 10 si te sientes bien estando en tu cuerpo, PUEDES permitirte vestir como te dé la gana y también PUEDES peinarte como desees así como puedes no peinarte algún día y tampoco pasará nada más allá de lo que pase en tu mente y en tus creencias.

Es curioso. Cuando te quitas la máscara y te permites SER quien ERES, entonces llega el descanso y el fluir, porque no te apegas a ningún resultado y por ende no te exiges nada concreto. Simplemente fluyes al compás del viento mostrando y actuando según tus emociones, pensamientos y sentimientos del momento a raíz de lo que la vida te propone delante.

En la consulta incido una y otra vez que todos tenemos días buenos, malos y habituales. Cuando sientes que dentro tuyo estás molesto por algo, no hace falta que te pongas la máscara de la alegría. Puedes y debes permitirte experimentar esa emoción el rato que necesites. Tienes la total libertad de expresar al resto que hoy estás molesto. Y esto también estará bien.

Cuando permites, todo se resuelve. Cuando controlas, permanece y se estanca.

Deja de controlarlo todo, deja de vivir hacia a fuera, deja de pensar en lo que pueden pensar los demás, deja de obligarte, deja de etiquetarte, deja de evaluarte, deja de exprimirte … PERMÍTETE EXPERIMENTAR SIN JUZGARTE NI CUESTIONARTE.

Si los adjetivos “enfadado, irritado, molesto, triste, decepcionado, despeinado, gordo, etc” no existieran, ¿qué pasaría? Creo que sería algo así como permitirte sentir esa emoción o pensamiento sin juicio alguno por lo que todos seríamos de otra forma y sobretodo de mente y exigencia más descansada. Como no sabrías qué significa, tampoco impactaría en ti.

¿Jugamos?, ¿Qué pasaría si solo por hoy te permites ser quien sientes ser en este momento? (vuélvelo a leer, por favor)

Pasa alguna cosa si hoy estoy más callada de lo normal o no contesto los mensajes o anulo un plan porque no me apetece hacerlo o digo lo que realmente pienso de alguna cosa, persona, animal o circunstancia? NO, no pasa NADA! No serás un bicho raro, ni solitario, ni diferente … Lo único que pasará es que estarás dando elasticidad a la cuerda de obligaciones que te ata cada día y la cual puedes romper cuando quieras y en cualquier momento. Si no lo haces puede ser por temor a mostrar al mundo exterior lo que no has mostrado nunca. Mostrarte SER como ERES en ese preciso instante.

¿Sientes miedo cuando piensas en cruzar esa frontera? ¿Quizás dudas o preocupación?

Ahora mismo me viene en mente, la historia del elefante que cuando es pequeño lo atan con una cadena de hierro al tronco de un árbol. Él, intenta con todas sus fuerzas deshacerse de ella pero sus intentos dan fallida una y otra vez. Tras unos años, los propietarios le desataron la cadena (era libre!!!) y él jamás se movió del lugar porque seguía pensando que estaba atado al tronco del árbol.

Vivimos atados a obligaciones que nos interponen desde pequeños y aunque crecemos y somos libres, seguimos atados a ellas. A las antiguas y a las nuevas que nosotros mismos nos ponemos. Vivimos encarcelados aún sabiendo que somos libres. Es como si no nos acordáramos. Como el elefante.

Eres libre! ¿Lo sabías? LI-BRE de VIVIR tu vida COMO QUIERAS vivirla y LI-BRE de SER quien realmente ERES. La condición es eliminar toda obligación que te frena, eliminar tus creencias de valores que te dicen si está bien o mal alguna cosa, actuar con y por pasión y por las ganas que te mueven en ese momento y sobretodo desapégate del resultado, porque todo resultado que obtengas no será nunca malo ni bueno, sino que será el que deba ser para pasar a la siguiente fase de tu vida.

Un bebé cuando se encuentra mal, llora. Cuando quiere dormir, duerme y cuando necesita comer, te lo demuestra.

Imagina por un momento que los bebes recién nacidos, hablaran.

¿Puedes imaginar todo lo que dirían y harían? ¿Te lo digo? Lo que sintieran en ese preciso momento. Se permiten ser quien son y sentir lo que sienten en cada momento.

Sé feliz, porque naciste para serlo

<3 <3 <3

Mylenne