¿Dónde está la grasa que he perdido tras un tiempo de buena alimentación y ejercicio físico? ¿Se ha esfumado sin más? ¿Se ha convertido en músculo? ¿Ha sido eliminado por las vías principales de eliminación de toxinas y residuos? ¿A través de las heces? ¿Se ha convertido en energía?

Esta es una pregunta muy curiosa que seguro que sólo algunos de vosotros os habéis cuestionado. Verdaderamente, para mí, tiene muchísimo interés.

Es importante mencionar que es todavía una cuestión bastante desconocida por los profesionales del sector de salud, medicina, química…pero no por ello falsa ni dudosa.

Meerman y Andrew J. Brown de la escuela de Biotecnología y Ciencias Biomoleculares de Australia realizaron unos estudios para aclarar un poco la duda y esta fue su conclusión final:

El 84% de la grasa corporal es eliminada gracias a nuestros pulmones al expulsar dióxido de carbono, alias CO2 conocido por todos. Curioso ¿verdad? ¡Y cierto! 

Su explicación es la siguiente: para perder 10 kilos de grasa es necesario inhalar 29 kilos de oxígeno, lo que pone en marcha un proceso metabólico mediante el que se producen 28 kilos de dióxido de carbono -que se expulsan por los pulmones- y 11 kilos de agua, que se desechan a través de la orina, las heces, el sudor, las lágrimas y otros fluidos corporales “según apunta El Mundo en su artículo”.

Muchos de vosotros de mente ágil y rápida, pensareis que respirando oxígeno y exhalando CO2 vas a eliminar la grasa acumulada como por arte de magia sin más ¿verdad? ¡Equivocación! La buena alimentación para no generar más depósitos de grasa y el ejercicio físico para eliminarla son la clave y la pócima. Así de simple.

Cada vez que mueves tu cuerpo mediante el ejercicio físico tu metabolismo se acelera, por lo que tus pulmones demandan más oxígeno y por ende mayor producción de Dióxido de Carbono, que será expulsado. ¡Esto es excelente! ¡Wow! Esta es la receta mágica. Simple y sencilla.

Meerman da la siguiente afirmación numérica para ofrecernos datos y nos hagamos una idea: «Caminar eleva tres veces nuestra tasa metabólica en reposo, y si subimos una colina en bicicleta serían 12 veces» «Incluso el sexo puede elevar nuestra tasa metabólica unas 3,5 veces».

Una vez más, estoy orgullosa de afirmar, gracias a toda la información de interés contrastado tras estudios verificados y expuestos al público que, tu salud y tu peso correcto se rigen por 2 pilares: Alimentación sana y equilibrada y ejercicio físico continuado y adaptado a tus necesidades. Desterremos una vez más el mito de las pastillas adelgazantes, polvos mágicos, hierbas misteriosas y el sinfín de productos novedosos y confusos que salen al mercado temporada tras temporada. Todos ellos son un bulo. Productos elaborados por las empresas farmacéuticas con el objetivo de hacer dinero a costa de la salud de todos y por lo tanto de la tuya.

No te gastes más dinero, no empieces la casa por el tejado y haz las cosas como sabes que debes hacerlas. No quieras eliminar en 2 días lo que has ido acumulando en años. Tu cuerpo está vivo y él te responde de la misma manera que tú le respondes a él. Sé sensato, sé coherente, sé racional y haz las cosas con cabeza.

Implanta en tu vida el ejercicio físico y la buena alimentación como el objetivo principal a seguir de por vida. Y te confirmo que ¡es muy sencillo! Y sólo Tú puedes hacerlo.

¡Saludos familia!