Las palabras. Aquellas mágicas pronunciaciones fruto de la unión de un conjunto de vocales y consonantes con significado concreto y un poder alucinante en ellas.

Desde pequeños escuchamos miles de palabras que no entendemos y con el paso de los años vamos dándole significado. Las entendemos, las experimentamos y también dejamos que nos definan etiquetándonos en un perfil u otro.

Sabes el poder que ejerce en ti pronunciar SÍ o pronunciar un NO? Un PUEDO o un NO PUEDO? Un MEREZCO o un NO MEREZCO? Un SOY o un NO SOY, un HAZLO o un NO LO HAGAS, un TE AMO o un TE ODIO, un VIGILA o un TE ACOMPAÑO POR SI ME NECESITAS, un HOLA o un ADIÓS…

Todas ellas generan en ti una emoción positiva o negativa, de miedo o de confianza en ti mismo, de satisfacción o de carecimiento.

Empecemos por algo muy simple y esencial: ¿Cómo te hablas a ti mismo? Es muy necesario ofrecernos buenas palabras y hasta diría obligatorio.

Cuando somos pequeños, en casa y en la escuela recibimos muchas palabras que nos infunden miedo y negatividad y de ahí que de mayores tengamos baja autoestima y miedo ante la novedad y lo desconocido. Si eres padre, te recomiendo empezar a ser consciente de cómo le hablas a tu hijo. Sé detallista en cada una de ellas. 

Recuerdo que de pequeña mi madre me llevaba a un parque que me encantaba y había un columpio enorme. Ella se sentaba en uno de los bancos y me vigilaba desde lejos. Ese día, un niño de mi edad que iba con su padre, subió al columpio y su padre le gritaba “vigila! Te puedes hacer daño”, “no hagas eso”, “te vas a caer”, “te vas a ensuciar”. A escasos minutos de estar el niño subido en el columpio se cayó y se ensució. Yo al presenciar la escena del padre enfadado y del susto del niño me fui hacia mi madre un poco temerosa. Ella me abrazó y me dijo “Se ha caído y se ha ensuciado ¡sólo eso! y la ropa se lava y las lágrimas le harán más fuerte. Tú vuelve a tu columpio y disfruta de tu juego, pequeña”.

Hace años, cuando me adentré en un mundo más espiritual y más sincero de aprendizaje de mi misma, aprendí que aquello que pensamos insistentemente se torna realidad y si lo pronunciamos estamos abriendo la puerta a que ocurra.

El padre de forma negativa imaginaba y evidenciaba que el niño se caería, se ensuciaría y se haría daño en lugar de confiar en él y dejarlo jugar satisfactoriamente. En mi caso, por el contrario, mi madre confiaba en mi y yo confiaba en que si me caía, mi madre estaba a mi lado para ayudarme a levantar. Ese confiar de ella recíprocamente hacía que yo confiara en mi misma y por consecuencia no me caí porque no di pie a que el miedo se pusiera a mi lado para asustarme.

La vida nos lo pone fácil. Pide y se te dará! Los has escuchado alguna vez? Pues a partir de hoy, pronuncia palabras positivas y habla de lo que tienes, eres, experimentas y de lo que quieres llegar a ser, tener y experimentar. ¡Es todo magia te lo aseguro!

Levántate, mírate al espejo y ofrécete un self service de palabras bonitas, contagiosas y positivas. Lo primero que ocurrirá es que tus labios dibujarán una sonrisa radiante, tu emoción será positiva y experimentarás una sensación de optimismo. ¡Vas bien! No dejes de hacerlo durante el día y verás los cambios que hay en ti.

Atrévete a decirte YO PUEDO, YO SOY, YO MEREZCO. Porque puedes hacer cualquier cosa que quieras, ser lo que desees llegar a ser y merecer todo lo bueno y abundante que está en la cola para sorprenderte. CREE EN TI Y EMANA ESA ENERGÍA PARA HACER QUE LAS COSAS SUCEDAN COMO QUIERES! 

Otra clave primordial es: CONFIAR. Confía en Ti y en el Universo. Si tienes miedo, confía. Si tienes dudas confía. Si tienes planes por hacer, confía. Si estás en un proceso de enfermedad, confía en tu curación. Confía en tus cambios, en tus logros, en tus metas e ilusiones y empieza a andar por el camino que te brinda la vida de una forma distendida, confiada, optimista y con total aceptación.

Todas las situaciones de la vida nos llegan por una razón: APRENDER. Tras cada nueva experiencia hay un aprendizaje. Para mi no existe bueno ni malo. Solo existe aprendizaje. Hoy sé más que ayer y la vida me pone en el lugar adecuado en el momento adecuado. Seguro que esto lo has experimentado, escuchado o dicho alguna vez en tu vida. ¡Y sí! Personalmente lo confirmo. Si ves la vida desde este prisma te empezarás a dar cuenta que todo lo que ocurra está bien. Todo siempre está bien.   

Para que comerte la cabeza si al final ocurrirá lo que tenga que ocurrir?. Y como todo es energía, si pienso en negativo o en positivo ello será la fuerza que mueva el resultado de lo ocurrido.

Gastas la misma energía pensando en positivo que en negativo. Pues ya puestos a pensar vamos a pintar la vida de colores, sí? No dudes! Avanza, imagina, sé positivo, háblate con palabras bonitas que te den fuerza, sonríe, confía y sigue avanzando.

Cada día de la vida es un regalo como dice un amigo mío y yo añado que la vida ya es un regalo y los días son un plus que te demuestran que el Universo confía en tu presencia y tienes todavía mucho camino por recorrer y experimentar ofreciéndote como eres porque eres un Ser único, especial y esencial en este momento y en este planeta.

 SÉ FELIZ Y CONFÍA AMIGO, CONFÍA!

Gracias, gracias, gracias

<3 <3 <3