Ayer leí­ 2 simples palabras que me dejaron un poco desconcierta y tardé unos minutos en entender la grandeza implí­cita que escondí­a su significado.

Esto es lo que aparecía por escrito: NO SEAS AGRADABLE.

Al principio percibí­ un rechazo rotundo al leerlo. ¿No seas agradable? ¿Estamos locos o que?

Con el paso de los minutos mi mente empezó a razonar.

Intentar ser agradable más allá de tu propio agradecimiento sólo con la intención de encajar, agradar, recibir amor o atención, es completamente un algo sin sentido. Atrévete a destapar el tupido y estúpido velo que te esconde. El velo que te enmascara tras la actitud de ser agradable sólo para ser aceptado por los demás.

Nacemos con una personalidad clara y distintiva que nos hace únicos pero el paso de los años muchos de los rasgos propios han sido modelados o cambiados a consecuencia de las opiniones de los demás y es por ello que muchas veces, ciertos rasgos genuinos, solo florecen dentro de las 4 paredes que construyen tu casa. El más claro ejemplo es el del maltratador que siendo una bellí­sima persona fuera es un auténtico monstruo dentro de casa. O por el contrario, aquel (lla) que aparentando ser más frí@ que el hielo de puerta hacia fuera, es la persona más cálida, tierna y amorosa que podrías imaginar.

Una pregunta, ¿Te ofreces al mundo tal cual eres?, ¿O por el contrario te escondes tras la máscara de mujer/hombre perfect@, agradable y simpátic@ con la finalidad de encajar, agradar y ser querido en todos los ámbitos en los que te mueves?

Y ahora dime, ¿de qué sirve esconderse tapando cualidades, defectos, pensamientos o emociones que construyen tu persona? Eres único, ¿te suena? No intentes caer en el error de ser igual que el resto porque entonces estás tirando a la basura la persona que realmente eres para ser quien quieren que seas. Sigue tu propósito y florece. Merece la pena porque mereces la pena.

Mira a un niño y fí­jate en la frescura que desprenden sus movimientos, palabras y acciones. Como adulto, a veces te gustan y a veces no. Pero ¿sabes? El niño es mágicamente genuino y el principal error del adulto es rectificarlo constantemente. ¿Te atreves a ser niño de nuevo? Es fascinante dejarte llevar por tus impulsos y corazonadas del instante.

Estoy segura que has escuchado que todos los perros, sea cual sea su raza, son siempre buenos y lo único que los hace cambiar es la educación que el humano le ofrece desde pequeño. Entonces encontramos perros malos, agresores, terriblemente rabiosos y asquerosamente odiosos. Piensa: así­ como es el perro es la persona que lo ha criado (obviando ciertos casos en los que el perro por ciertas circunstancias tenga cambios de ser, así como ciertas personas con enfermedades mentales. Eso es otra cosa completamente distinta que no entrarí­a en esta definición).

Con el paso de los años nos enseñan que debemos ser, hacer, conseguir o actuar como tal o como cual. Nos esconden tras máscaras y etiquetas porque quizás no somos lo perfectos que deberíamos ser para los demás o para vivir la vida en general y perdemos toda nuestra esencia, nuestro Ser más genuino y más perfecto. Todo lo genuino es perfecto porque es auténtico y reluce tal y como es! (recapacita en esta última frase)

Adoro a las personas que permitiéndose ser ellas mismas destacan sin esfuerzos. Porque si algo tiene ser genuino es el no esfuerzo. Hablo de ese dejarte ser. Ofrecerte en tu máximo esplendor.

Escribir un mensaje de perdón cuando no lo sientes por dentro, decir te quiero cuando lo único que realmente sientes es vacío y soledad, decir hasta luego cuando por el contrario tienes unas ganas irrefrenables de no volverle a ver, de coger una llamada cuando no te apetece escuchar a quien te llama, cuando haces algo por alguien cuando lo único que harías es nada o cuando das las gracias acumulando rabia en tu interior por lo sucedido.

Hay dí­as que amaneces mejor y otros peor, días en los que te sientes feliz y otros en los que echarí­as por la ventana todas tus penas y resentimientos. Somos personas. Somos emociones. Somos sentimientos. No los escondas tras máscaras y corazas de por vida porque tras un largo tiempo con ellas ya no sabes quien eres, como eres, porque eres. Tan sencillo como que no sabemos describirnos porque somos lo que NO somos. Somos lo que nos han dejado ser y lo que hemos intentado fingir durante décadas. Somos lo que hemos permitido que otros hagan de nosotros.

Un dí­a me decidí­ a ser tal y como soy y a dejarme evaluar por los demás según su escala de valores.

Me ofrecí­ el regalo de ser para unos lo que para otros era lo contrario. La rara y la maravillosa, la elegante y la hippy, la sincera y a veces la punzante por decir la verdad, la sencilla y la complicada, la sentimental y la fría, la que no oculta y la que lo oculta todo, la que escucha y a la vez pide ser escuchada, la miedosa y la atrevida, la buena y la egoica, la sensible y la fuerte, la nerviosa y la tranquila, la  impulsiva y la dudosa, la ordenada y la desordenadamente ordenada… Para que me entiendas, todas estas categorí­as soy yo misma aunque personalmente no me catalogue y no me identifique en ninguna de ellas y esto me ofrezca el permiso de SER y ACTUAR tal y como florezca en mi interior según la situación, persona o cosa me haga vibrar por dentro.

Solo soy de una forma u otra según cada instante presente me haga actuar. Sólo eso soy.

Ofrecerse al mundo tal y como eres sin la intención de ser agradable y agradar a los demás para ser aceptada solo es sencillo si te abres, si te das ese permiso y si te dejas llevar por tus sentimientos y emociones del instante presente. Pero ¿dar el paso parece fácil verdad? Pues no lo es. Lo siento. NO es fácil eliminar las máscaras que han formado parte de tu vida, día a dí­a, como tampoco es fácil aceptar que de golpe y porrazo vas a recibir crí­ticas y palabras de decepción de los que te rodean. No es fácil empezar a pronunciar NO cuando siempre estabas disponible para todos y para todo, o decir Sí aunque te digan estás loc@, cuando expones tu frustración, tu ira, tu enfado, tu “no comprendo”, tus “no quiero” … cuando te expones al mundo sin tapujos.

Tú que me lees, te voy a pedir un favor. Seguro que es el favor más agradable a la vez que difícil y sincero que nadie te haya pedido jamás: SÉ TÚ. DESTÁPATE. ESCÚCHATE, EMOCIÓNATE, SIENTE Y ACTÚA COMO TE SUSURRE EL CORAZÃÓN Y NO COMO DEBER͍AS SER Y ACTUAR PARA LOS DEMÁS. Empieza siendo Tú por unas horas y sigue practicándolo a lo largo de tu vida hasta que forme parte de Ti.

¿Cuál será tu sorpresa? Que todo funcionará como deseas, que tus palabras y opiniones tendrán más valor, que tus actos serán sinceros, que las personas te amarán por como eres, que experimentarás el ser feliz y la plenitud interna, que agradecerás lo bueno y lo que creí­as que no era tan bueno porque al final te darás cuenta que todo es bueno, que habrá personas a las que les dejarás de interesar y llegarán otras personas que querrán acompañarte y también experimentarás la disolución de tus miedos y de tus dudas porque en definitiva, por más que cueste, esos miedos y esas dudas no son ni han sido jamás tuyas.

 

ATRÉVETE A DESCUBRIRTE

 SÉ, SÉ, SÉ .TÚ … SÓLO TÚ. 

<3 <3 <3

GRACIAS

 

Mylenne.

 

 

 

 

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