Sueños.

Sueña. Desea. Imagina. Vibra. Sonríe y déjate llevar.

Los hay que me decís que mis escritos os llegan al alma y a mí se me alegra el alma con leeros. Los hay que no dicen nada aunque haya frases que les resuenen por dentro rotundamente y a mí me sigue alegrando el alma.

  • Los hay que son de hablar y los hay que son más de callar.
  • Los hay que son más de expresar y los hay que son más de silencios improvisados.
  • Los hay que son más de vivir y los hay que son más de dejar vivir.

Los hay que como yo, somos un caos de todo un poco. Un puedo cuando quiero y de un no me apetece cuando es el momento. De un quiero y ¿porqué no puedo? O de un puedo y ¿porqué no quiero? Soy un revoltillo de sueños por cumplir aunque a veces me pierda en el camino.

Decisiones…

Así es la vida. Decisión tras decisión de ser escogida. Escoger “x” o escoger despejarla, escoger blanco porque gris es demasiado soso y tremendamente neutro.

Grises son los días de muchos. Grises sus caras, sus vestimentas, sus rutinas, sus palabras y hasta sus medias sonrisas.

Dar color a la vida es fácil. Tan fácil como teñir un gris de color violeta. Fácil como permitir que tus dientes respiren el aire fresco al sonreír distendidamente. Tan fácil como atarte los cordones y salir a caminar o simplemente andar en el parqué medio rallado de tu casa por las tristezas dolorosas que llevaste a cuestas con tanto peso. Tan fácil como saltear en lugar de freír, de beber agua en lugar de refrescos. Ahí está la clave: escoger te da vida y la vida la escoges tú a cada segundo.

Días…

Hay días que estás más “in” y otros que estás más “out”, días en los que perteneces al mundo y otros en los que el mundo te pertenece a ti, días en los que sueñas y días en los que solo recuerdas. Días, días, días y días son todavía todo lo que te queda de vida y te digo todavía porque deberás seguir eligiendo, aunque te aburra, que cada momento sea como quieres que sea. Por lo tanto, empieza a ensayar para que tus últimos días no te cojan de improviso.

Obsesiones…

Controladas y descontroladas al mismo son. Somos animales de obsesiones por todo, por nada o por sólo un poco. Obsesión tras obsesión para calmar miedos e inseguridades y a fin de cuentas sólo te curas de la obsesión cuando dejas de obsesionarte. Te acabo de dar un arma eficaz y un truco infalible. Úsalo si te apetece terminar con todas ellas. Con ese sencillo complicado paso te auguro un mundo mejor y una felicidad contagiosamente relajada.

Salud…

Ay… que decirte de ella. Nuestra arma más buscada y deseada. La salud se convierte en aquello que siempre quiero pero a veces me olvido de regarla. Somos un conjunto de barbaridades a las que vamos poniendo solución a medida que nos da un toque de atención. Sin ella nuestro vehículo llamado cuerpo iría restando categoría a nuestra vida acumulando muros de contención de lágrimas saladas por no poder hacer todo aquello que quisieras, quieres y deseas. Poco a poco la salud, será aquella parte de ti de la que te acordarás en cada una de las elecciones gastronómicas. Cuídala y ella te cuidará a ti. Y si haces locuras, mímala de vez en cuando para que sienta que al menos ella quiere continuar luchando por ti.

Amor…

Uff… hablar de amor es una dualidad compleja. Difícil y fácil. Fácil y difícil. Por cual empiezo?  Ah sí … me recuerdo que aquí también debo elegir yo. Hablar de amor es hablar de quererse y esto señores es un tema complicado a la vez que complejo aunque parezca redundancia.

Unas veces cal y otras arena aunque si os soy sincera, ambas dan por saco a la vez.

“Quiérete mucho, quiéreme mucho y si me quieres prometo quererte por siempre”. Esta es la frase que me repito una y otra vez a mi misma, a mi ego, a mi parte más desconsolada, a mi yo más infeliz, a mis dudas, a mis nostalgias, a mis partes más amargas porque las más felices y cubiertas ya les pongo todo el amor del que dispongo.

 

Todo llega a su fin y mis palabras se agotan en este escrito. Recuerda: ámate inmensamente para hacer en tus días las mejores elecciones que te lleven a obsesionarte solo por vivir. Y esa misma obsesión recuerde a tu cuerpo que te entregue la salud necesaria para hacerlo realidad.

 

Sé feliz y sonríe distendidamente

 

 

 

 

 

Foto: pinterest