¿EN QUÉ CONSISTE EL TEST?

IDENTIFICA EL PROBLEMA:

Identifica el origen del malestar del paciente.

DEFINE EL TRATAMIENTO:

Definir el perfil alimentario ideal para que la persona remita el malestar y sane óptimamente.

APLICA LA SOLUCIÓN

Recuperar gradualmente la aceptación a los alimentos que producen inflamación dando cabida a la recuperación total.

Lo primero a tener en cuenta es que la intolerancia como tal a un determinado alimento o alimentos no existe, excepto en el caso de la intolerancia a la lactosa y al gluten, las dos únicas reconocidas, de hecho, estrictamente hablando, la “intolerancia al gluten” es en realidad una enfermedad autoinmune en la que el factor desencadenante es este compuesto. El verdadero problema se llama inflamación alimentaria, es decir, el momento en el que nuestro organismo ha superando el umbral de aceptación y por lo tanto se producen sintomatologías de diferente tipo que afectan a nuestro bienestar.

La mayoría de pruebas existentes se basan en determinar los valores IgG (inmunoglobulina G) analizando un gran número de alimentos sin relación entre sí dando como resultado una dieta en la que se renuncia a aquellos alimentos a los que se haya detectado intolerancia. Algo totalmente innecesario y que afecta a la calidad de vida de la persona afectada.​

Las investigaciones y resultados del equipo del Doctor Specianni, creador del novedoso sistema Test de la Inflamación Alimentaria, han llegado a la conclusión de que la determinación de las IgG frente a un alimento no es suficiente pues este índice solo indica que se tienen un gran número de contactos con el mismo pero no que sea perjudicial para nuestro organismo o nos esté afectando de manera negativa.

¿QUÉ SIGNIFICA INFLAMACIÓN ALIMENTARIA?

Como bien sabrás la intolerancia a alimentos, como común y erróneamente se la conoce, es una realidad cada vez más extendida. Sin embargo el verdadero problema se llama inflamación alimentaria.

Pero, ¿qué es exactamente y por qué puede estar afectándote? Es posible que con cierta regularidad sientas dolores de estómago, tengas malas digestiones, te duela la cabeza, se te hinche el estómago, gases intestinales, o sientas picores o molestias en la piel. Pues bien, todos estos síntomas están siendo provocados por ciertos alimentos que consumes habitualmente y que tras un proceso inflamatorio te ofrecen como resultado estas consecuencias (sintomatologías).

Un determinado alimento o grupos de alimentos pueden inducir a la producción de citoquinas inflamatorias BAFF (Factor Activador de Célula B) o PAF (Factor Activador de Plaquetas) y causar síntomas inflamatorios como los que anteriormente he citado, entre muchísimos otros que más adelante te explico. La inflamación alimentaria por tanto, ocurre cuando en nuestro organismo se supera el umbral de aceptación a uno o más alimentos. 

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO EL TEST?

A toda persona que padezca de cualquier patología, enfermedad o sintomatología. También a aquellas personas que desean cuidarse y tener mayor información de lo que ocurre en su interior en relación a alimentos para mejorar salud y energía de por vida.

Problemas de peso: control del peso. Bajar de peso de forma fácil y llegar a tu peso ideal sin altibajos ni efecto yoyó.

Cualquier enfermedad autoinmune: vitíligo, cáncer, problemas tiroideos, lupus, Crohn y demás.

Enfermedades o patologías intestinales y digestivas: Colon irritable, enfermedad de Crohn, estreñimiento, diarreas, gases y flatulencias, colitis ulcerosa, espasmos y cólicos intestinales, irritación intestinal, aerofagia, flatulencias fétidas, trastornos digestivos hinchazón de vientre, malas digestiones, pesadez, acidez estomacal, alitosis, candidiasis y demás.

Enfermedades o patologías inflamatorias: fibromialgia, cansancio crónico, artritis, migrañas, dolor de cabeza recurrente, dermatitis, reuma

Enfermedades o patologías de piel: dermatitis atópica, picazón, ardor, sarpullido, alergia, enrojecimiento, acné, rosácea, hongos, piel seca, y demás.

Enfermedades o patologías emocionales: trastorno del ánimo, depresión, tristeza, apatía, falta de motivación.

Otros como: problemas de circulación sanguínea, hipertensión arterial, diabetes, para deportistas en su mejora de rendimiento y fuerza y demás.

¿CÓMO SE REALIZA LA PRUEBA?

Extracción

Toma de la muestra al paciente mediante una pequeña punción en el dedo con una lanceta para la extracción de sangre.

analisis

Análisis

La muestra es enviada al laboratorio para ser analizada por el equipo de expertos encargado y generar el informe.

informe

Informe

Adoptar la dieta de rotación para que el paciente vuelva a asimilar los grupos de alimentos a los que reacciona negativamente.

CURAR SIN ELIMINAR ALIMENTOS

El test de inflamación alimentaria es un nuevo enfoque mucho más práctico y sencillo que permite determinar el valor de dos citoquinas inflamatorias (PAF y BAFF) conociendo así los niveles de inflamación de cada paciente respecto a una serie de grupos de alimentos y proponiendo así una dieta de rotación que permitirá que la persona recupere la aceptación a los mismos y pueda seguir consumiéndolos de manera normal.

El sistema presenta numerosas ventajas respecto al resto de test de intolerancia alimentaria existentes. Entre ellas podemos destacar la base científica del mismo, la no exclusión de alimentos, la medición de los valores de los anticuerpos producidos en el organismo al entrar en contacto con algo que no tolera, la eliminación de los síntomas negativos o la mejora de la calidad de vida del paciente entre otras.

Mediante un diagnóstico rápido, una actuación sencilla y unos resultados contrastados el bienestar del paciente está garantizado.

Grupos de alimentos

Las investigaciones del Doctor Speciani han logrado agrupar 6 Grandes Grupos de Alimentos que pueden producir inflamación. Esta es de origen alimentario y se manifiesta de diversas maneras: dolores abdominales, migrañas, dolores musculares, trastornos cutáneos, etc., provocando así una menor calidad de vida.

TRIGO

TRIGO

Pastas alimenticias, harina y pan rallado, preparados para postres y salsas…

NÍQUEL

NÍQUEL

Mariscos (gambas, mejillones), guisantes, puerros, lechuga, judías, tomates, cebolla y espinacas…

LEVADURAS

LEVADURAS

Pan, productos de cereales, cerveza, vino, sidra, vinagre y los aderezos para ensaladas…

LECHE

LECHE

Leche fresca, leche descremada, leche en polvo, cuajada, quesos…

ALTO CONTENIDO EN SAL

ALTO CONTENIDO EN SAL

Aves y animales de granja, embutidos y fiambres, pastas, quesos…

ACEITES COCINADOS

ACEITES COCINADOS

Vegetales, carne, cereales integrales, frutas, nueces y semillas, patatas

SI ESTÁS INTERESAD@ Y DESEAS MÁS INFORMACIÓN, PINCHA AQUÍ http://www.dietistanatural.com/contacto/