Hoy paseo por aquí para hablarte un poco de vacíos emocionales.

La sociedad cada vez está más desconectada de sí misma. Una de las razones es el estrés y la falta de tiempo al que están sometidos muchísimas personas. Hablar de ofrecer tiempo a uno mismo es como algo imposible para muchos. No obstante, es aquí donde prima la diferencia y donde empiezan los vacíos, las ansiedades, las dudas y sus posteriores miedos.

Cada vez tengo más claro que el sobrepeso y la mala alimentación forman parte de la desconexión que tiene uno con sí mismo. Conocerte, preguntarte ¿qué quieres?, ¿A dónde vas? ¿Cómo quieres que sea tu vida?, ¿Qué sueños tienes? Parece ser que son muchas las personas que no se lo han preguntado nunca y quizás la razón sea esa: la falta de tiempo y llenar los vacíos con comida. ¿Eres tú una de ellas?

Hablar y pronunciar en alto y mediante palabra viva tus opiniones a otro, es algo que hoy en día es difícil para muchos. Hablar, amigo, es la forma más sencilla que tiene el humano de expresión y conexión con el otro. Cuando no hablas y te guardas las opiniones en el baúl interno, entonces empieza el vacío y la ansiedad. Te invito a expresarte más, siempre con educación, pero ofrece tus palabras y opiniones al resto del mundo para que puedas entender y te puedan entender. Cuando te expresas con palabras tu mundo interno empieza a cambiar porque te sientes más en paz contigo mismo y la autoestima crece porque te has respetado ante todo.

Cuantas veces te paseas por las redes sociales y ves que ciertos “personajes” tienen unas vidas infinitamente mejor que la tuya expresadas en fotos de sonrisas constantes, buena alimentación, bellezas indiscutibles, cuerpos de escándalo y vida feliz. Cuantas horas pasan al día ciertas personas que con el solo objetivo de demostrar que su vida es ideal, olvidan que hay que vivir en presencia. Vivir en presencia es vivir tu presente, el aquí y el ahora, y esto no es compaginable con llevar todo el día el móvil en mano y estar pendientes de rasgos externos para fotografiar el momento. Para mí, muchos de ellos representan vacíos internos de la medida de un gigante. Muéstrame lo que parece y te diré de lo que careces. La necesidad de estar demostrando tu vida constantemente al mundo es directamente proporcional a la falta de amor que se entregan y la falta de protagonismo en su propia vida. Todo en las redes sociales es irreal.

Te recomiendo dejar de ojear tanto las redes sociales y empezar a interrogarte más para llenar vacíos de la forma más satisfactoria.

Vacíos hay muchos y todos tenemos los nuestros. Encontrar tiempo para estar contigo mismo es necesario para poder plantearte preguntas y encontrar respuestas que te valgan la pena. Deja de compararte con otros y empieza a vivir tu propia vida con la pasión y la alegría necesaria con la que has venido al mundo.

A medida que nuestros vacíos crecen, nuestra autoestima decrece. El vacío no es más que un miedo y el miedo una duda. Es así de fácil y ojalá fuera tan fácil deshacerse de ellas.

Recuerda: no somos errores sino aprendizaje constante.

 

SÉ FELIZ Y SONRÍE A CADA PASO QUE LA VIDA TE DÉ.

<3 <3 <3

 

 

 

 

Foto: Pinterest